En estos tiempos de redes sociales y «Fake News», no viene mal volver a las ideas fundamentales de la profesión periodística. Se me ha ocurrido releer el libro de ética de la profesión que escribió mi padre Luka Brajnović, en su edición de 1978.

Han pasado 42 años, toda una vida, pero lo que ahí dice sigue siendo de actualidad para los auténticos profesionales de la comunicación que se tienen que bandear en en este nuevo mundo de convivencia de los medios tradicionales con las redes sociales llenas de una maraña de datos volcados por no profesionales que circulan con una rapidez vertiginosa.

Ganar la carrera de ser el primero en informar y tener la exclusiva sigue siendo importante, pero lo más importante hoy en día es ganar la carrera del compromiso con la verdad para mantener el prestigio profesional que construya una base de confianza en la que la audiencia se pueda apoyar.

A los periodistas se nos ha llamado de todo y por eso es reconfortante recordar lo que podemos llegar a ser cuando actuamos con un sentido ético de nuestra profesión.

Cito un párrafo del prólogo del libro:

Dejando a un lado el periodismo presuntuoso y rutinario, se debe destacar con gran fuerza, la existencia y la necesidad de un periodismo de esperanza y convivencia social que procure salvar los escollos y los precipicios de la usurpación del llamado cuarto poder y de la manipulación despótica de la opinión pública. El periodismo -base de la libertad de expresión y palestra de la audacia profesional honrada- es la negación de la presunción, pasividad informativa o agitación demagógica. Es un noble servicio a la sociedad, al público, a la cultura y, por tanto, a la verdad sin sombras, falsificaciones ni máscaras que tiendan a encubrir aquellas intenciones contrarias a la limpieza de la información como tal y a la honradez del pensamiento y de la libertad»

Luka Brajnović nos enseñó que la nuestra es una profesión digna y apasionante. Luego lo hemos experimentado sobre el terreno. Y esa dignidad en compromiso con la verdad que nos procuró transmitir es lo que procuramos alcanzar.

Olga Brajnović