D. P.

Le registraron con el número 2.318.215   Por tercera vez fue reducido a menos que la nada sin pasado y sin nombre propio, pero mostraba orgulloso a sus nuevos y amables carceleros las huellas y los surcos de los rumbos recorridos.   Al volver la mirada para...

Esperanzas rotas

En la última entrada que escribí acerca de la historia de mi padre, relaté su huida de Zagreb con la que quedó separado de su mujer Ana Tijan y su hija Elica, de cuatro meses, por lo que todo el mundo creía que serían unas semanas. Pero las cosas se complicaron y...